Testimonials

Lori Henriksen, Oregon, EEUUtestim

Unos cuantos meses antes de conocer a Sergio en su primer taller en Ashland Oregon, mi esposo Pat se encontraba recuperándose bastante bien de una cirugía a corazón abierto de un cuádruple baipás coronario. Sin embargo, en el hospital contrajo una infección por bacteria que no respondía a los antibióticos. Los doctores recomendaron una segunda cirugía para aliviar los síntomas. Cuando Sergio dio su taller la piel de Pat se estaba tornado grisácea y no tenía nada de energía. Sin embargo, solo tomó una sesión con Sergio para que desapareciera la infección. Pat dice que no recuerda los detalles de la sesión, pero conforme su energía se transformaba, todo su cuerpo vibraba, y se entregó por completo al proceso. Fue una gran alegría el ver la mirada en el rostro del doctor cuando Pat fue a un examen de seguimiento. Se había recuperado totalmente sin medicinas y sin cirugía alguna. Dentro de poco Pat cumplirá 79 años. Su corazón está sano y su cuerpo fuerte. Juega tenis cuatro veces a la semana.

 

Steve Gautreau, Canadá

He estado haciendo los ejercicios 13-8 durante los últimos años. De hecho, éste es mi cuarto ciclo realizando estos ejercicios y los resultados son han sido sorprendentes. He logrado sanar diversos problemas de salud entre ellos miodesopsias (manchas en la visión) así como profundos problemas emocionales y viejos patrones repetitivos. Éste se ha convertido en uno de los ejercicios principales que utilizo para transformación. Ahora no solamente practico para la manifestación física y la sanación sino también para una total transformación espiritual. Las energías son reales- se sienten. Yo siento que tan solo este ejercicio por sí mismo te cambia la vida.

 

Sarah Mohr, EEUU

En el 2001, sufrí de múltiples heridas neurológicas y de cuello y cabeza cuando uno de los trabajadores que reemplazaban las tejas del techo en Florida, arrojó una teja que cayó encima de mí. Algunas de las heridas persistentes incluían daño al nervio occipital, un punzante dolor que recorría todo mi brazo derecho hasta un punto en el centro de la palma de mi mano, y la falta de sensación en el lado derecho de mi rostro. El diagnóstico fue: daño permanente. Me adelanto ahora a la primavera del 2014, cuando me ofrecí de voluntaria en mi primera clase de sanación con Sergio. Recuerdo que estaba sentada en un banco de espaldas al resto de la clase y Sergio me decía que lo dejara ir. Finalmente lo dejé ir y en ese momento sentí un aire fresco salir de la parte inferior de mi cráneo. Mientras que el continuaba con el proceso de sanción comencé a sentir un hormigueo, pequeñas punzadas eléctricas que me recorrían desde la punta de los dedos hasta el lado derecho de mi cara. Era como si esa parte de mi cuerpo estuviese despertando nuevamente. Lágrimas de alegría comenzaron a recorrer mi rostro, lo cual no era común en mí. Podía volver a sentir en el lado derecho de mi cara y los punzantes dolores habían desaparecido. Algunos meses después fui al doctor y me informó que el daño ya no era permanente y mis nervios estaban funcionando normalmente. Suspendí por completo las medicinas y recuperé totalmente la sensación en mi cara y el uso de mi brazo y mano.

 

Valerie Niestrath, EEUU workshop organizer, April 2016

En el verano del 2012 en los Estados de América, Sergio nos acababa de enseñar el ritual Tepeyolohtl para manifestación. Cuando terminamos las peticiones individuales, preguntó al grupo que nos gustaría crear en el colectivo. Escogimos diferentes cosas: un buen presidente, ya que en aquel momento tendrían lugar las elecciones en el siguiente mes, que lloviera para aliviar la sequía que habíamos estado padeciendo desde hacía algunos años en Oregon (de hecho fue Sergio quién sugirió esto) y una paz sustentable. No habíamos tenido una sola gota de lluvia durante varios meses. Fue muy sorprendente que dos horas después de que terminamos el ritual se nubló el cielo y comenzó a llover y continuó lloviendo durante tres días. En octubre del 2015 Sergio regresó nuevamente y repitió el ritual. Aunque los resultados no fueron tan dramáticos como la primera vez no dejaron de ser impresionantes ya que nuevamente habíamos pedido que lloviera. En cuanto terminamos el ritual salimos para cerrar la ceremonia y en ese momento comenzó a lloviznar. Se nos había concedido, ya que aunque había algunas nubes en el cielo, el pronóstico del tiempo nunca mencionó la posibilidad de lluvia. Al siguiente día llovió muy fuerte, con rayos y fuertes vientos. El hecho más notable ha sido después de muchos años ya no se considera que Oregon del oeste esté en estado de sequía de acuerdo al Mapa del Pronóstico de Sequía Estacional.

 

Laura Heming, Canadá

Durante de mi investigación acerca de las antiguas formas de espiritualidad me topé con información de que en diferentes culturas antiguas algunos hombres y mujeres sabían revertir el proceso del envejecimiento. La meta era vivir lo suficiente como para cumplir con el destino del alma sin tener que repetir desde el inicio el ciclo de vida, muerte y renacimiento. Al cumplir 55 años, comencé a decir, “Cuando cumpla 60 voy a encontrar la manera en que los ancestros lograron revertir el proceso del envejecimiento para que yo también lo pueda hacer”. El 14de abril del 2014 cumplí 60 años. Para ese entonces sentía muchísimo dolor en mis rodillas. Aunado a esto mi peso me hacía cada vez más difícil el mantenerme activa. En mi último viaje a México con Sergio mi peso era excesivo, estaba fuera de forma y había estado tan mal de mis rodillas que no pude escalar la Pirámide del Sol para realizar una ceremonia. Al finalizar el 2014 las cosas iban de mal en peor. En noviembre me encontraba usando rodilleras para el dolor y estaba tomando tantos medicamentos para el dolor que me preocupaba mi hígado. Subir escaleras o escalar era imposible y mi peso aumentaba cada vez más. Tanto mi quiropráctico como mi médico me sugirieron consultar a un cirujano.
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Después descubrí que tenía resistencia a la insulina y decidí hacerme cargo de mi sistema endócrino. Comencé a perder peso pero la rodilla derecha me estaba matando. Finalmente a finales del 2015 acudí al doctor de la familia quien me comentó que ya nada sostenía la rodilla en su lugar. Los rayos X mostraron que padecía de una artritis de moderada a severa en ambas rodillas. El médico de la familia solicitó una Resonancia Nuclear Magnética e hizo la cita con el cirujano para la primera semana de mayo lo cual me daba cinco semanas para que sucediera un milagro. Tomé entonces el curso de rejuvenecimiento con Sergio y me volví muy disciplinada con las prácticas. Cada día me sentía mejor. Investigué qué suplementos requería para acelerar mi recuperación y comencé a tomarlos. Era como si el universo entero me estuviera apoyando en este proceso. Sin embargo, las mejores palabras que escuché en toda mi vida fue cuando regresé con el doctor y me dijo “Laura, lo siento mucho pero no puedo leer tu Resonancia Nuclear Magnética”. Horrorizada, repliqué, “Pero yo no le hice nada” Y me dijo “No, estaba muy clara pero ahora no se puede leer”. Confundida pregunté “Pero, por qué?”.
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Me dijo,” Si hubieras venido conmigo después de los rayos X, estaríamos hablando de una cirugía mayor, pero ésta no es la misma rodilla. De hecho no encuentro ningún problema con ella”. Me quedé extática. “¿Quiere decir que no necesito la cirugía? Y me contesto, “No, a menos que tengas dolor o algún otro problema. Sigue haciendo lo que estás haciendo”. Actualmente, justo un año después, completé los 365 días de la técnica del rejuvenecimiento. Perdí más de 50 libras puedo caminar, escalar e incluso saltar. La gente se queda impactada cuando les digo que este año cumpliré 62 años. Cuando regresé a México en diciembre del 2015 no solo logré escalar la cima de la pirámide sino que fui la primera en llegar. Hoy por hoy soy libre y mi futuro…

 

Iwan ap Huw Morgan, Gales

Desde que comencé este trabajo, puedo decir con certeza que he sanado en muchas diferentes formas. Sin embargo, el paso más importante para mí fue sanar mis emociones. Yo venía cargando demasiada energía densa que había acumulado por años debido a mi adicción por las drogas, el desempleo y el condicionamiento social que todo esto acarrea. Me sentía incómodo incluso con mi propia piel. Siendo honesto conmigo mismo, me di cuenta que era adicto a mi propio sufrimiento y me encontraba atrapado en la telaraña de mi antigua historia. Después de comenzar este trabajo sentí que el peso de mis emociones destructivas especialmente el de mis miedos se liberaba y se deshacía. Mi relación conmigo especialmente con mi familia mejoró notablemente. Recuperé la confianza para regresar al gimnasio – algo que no había hecho en años. Esto me llenó de felicidad y me dio aún más energía. Conforme fui ahondando en mis prácticas, vi que una milagrosa transformación estaba teniendo lugar y que me había convertido en el guerrero espiritual. Había recuperado por completo el amor a mí mismo y mis pasiones. Nuevamente comencé a pintar pero ahora con una energía que antes no había conocido. Pocos meses después me encontraba en Berlín en una exhibición en grupo Hoy en día soy un artista independiente, practico día a día el arte del nahualismo, estoy en el camino de volverme un terapeuta profesional y sanador.

 

Teresa del Valle, México

Hace algunos años, comencé a tomar los talleres de Sergio en la Ciudad de México. Sin duda todos fueron muy reveladores y muy útiles. Sin embargo, fue hasta que tomé el sendero andino que comprendí la importancia de tener esa conexión especial con las fuerzas de la naturaleza y el universo, por el importante principio de la reciprocidad, especialmente para la sanación. Días después, mi hermano, un médico de mediana edad que trabajaba en uno de los hospitales más importantes de México se contagió de hepatitis C cuando realizaba una cirugía. Poco después su hígado presentó un daño severo y su salud comenzó a deteriorarse. Los doctores intentaron curarlo con todo tipo de tratamientos y medicinas pero nada funcionó y finalmente fue desahuciado. En mi desesperación le pregunté si me permitiría aplicar en él una de las técnicas de Sergio: La Coatlicue. ¡Podrán imaginar la cara que puso cuando le dije esto a él, doctor experto en medicina! Sin embargo, como no tenía nada que perder, accedió. Yo estaba muy nerviosa ya que no había lugar para errores. Así que me armé de valor y comencé. Me tomó casi dos horas realizar el proceso completo y para entonces él dormía profundamente lo cual tomé como un buen signo. Al siguiente día, fui a ver cómo seguía y me comentó que había pasado una noche terrible, con un dolor insoportable, como si realmente lo hubieran operado del hígado. Inicialmente pensó que yo había empeorado la situación, pero poco a poco el dolor fue desapareciendo hasta que logró conciliar el sueño nuevamente. Yo estaba decidida a sanarlo así que le comenté que repetiría el proceso cuantas veces fuera necesario. Para su sorpresa, a la tercera vez que apliqué el proceso comenzó a sentirse mucho mejor. Regresó al hospital para que sus colegas le hicieran estudios de sangre y de hígado. Cuando los doctores vieron los resultados, pensaron que había un error y le pidieron regresara para repetir las pruebas. Tras repetir las pruebas la segunda vez, los doctores no podían creer lo que estaban viendo. Los niveles de triglicéridos habían disminuido de 500 mg a 150 mg en tan solo dos semanas, el tamaño de su hígado era normal y la superficie completamente lisa. Dos meses después, estaba totalmente recuperado. Regresó a trabajar al mismo hospital donde lo habían desahuciado, y lo habían mandado a casa a morir. Creo firmemente que ésta técnica me permitió darle muerte al espíritu de la enfermedad y darle una nueva vida al hígado de mi hermano.

 

Rick Maurmann, Oregon, EEUU

Este fue un proceso sorprendente. Presionar un área del cuerpo con una punta de obsidiana provoca que se entumezca esa área antes de punzarla con una espina de maguey. Pude liberar toda aquella energía densa desde mi niñez, las palabras hirientes que me había dicho a mí mismo y a otros, y todos los fracasos de mi vida. Ahora podía empezar de cero y estaba listo para perdonarme y comenzar un nuevo camino de iluminación. Me di cuenta que era más fuerte y resistente de lo que había imaginado. Una vez que terminamos el ejercicio entramos a un área obscura de la cueva donde estábamos trabajando. Estando sentado en silencio en la cueva, me percaté que podía visualizar la energía pura de la cueva. Había una luz centelleante a donde quiera que volteaba. Después pude ver la energía del señor de la cueva (el espíritu del guardián). El siguiente cuerpo energético que vi fue el del coyote emplumado (guardián del nahualismo y de las cuevas de poder) que caminaba de un lado a otro en frente de mí. En cuanto me percaté de su presencia, vino hasta mí, colocó sus patas delanteras alrededor de mi cuello y nos abrazamos. ¡Fue maravilloso!

 

María Lampert, UK/Hungría

Me diagnosticaron artritis reumatoide en 2009 y enfermedad de Lyme en 2010. Después de probar distintos metodos muy serios como metotrexato, hidroxicloroquina y sulfasalazina, los marcadores de inflamación en mi cuerpo no habían mejorado; De hecho habían empeorado. Así que me pusieron esteroides y drogas opiáceas. El pronóstico era horrible y deprimente. En esa época conocí a Sergio Magaña Ocelocoyotl en Londres y leí su primer libro, El amanecer del sexto sol. Sentí que la información era lógica, simple y poderosa, así que empecé a hacer los ejercicios todos los días. Bueno, la mayoría de los días, ya que a veces no me sentía bien. A pesar de mi falta de disciplina, mi salud general mejoró. Yo era capaz de hacer un lado los analgésicos opioides, y los esteroides también, me sentía viva y lo más importante, llena de esperanza de nuevo. También encontré médicos con un nuevo enfoque del Lyme que me pudieron ayudar aún más. Alrededor de medio año más tarde, Sergio regresó a Londres para enseñar ejercicios de rejuvenecimiento.
La clase fue muy interesante pero intensa, y para mí, un poco cansada. Así que decidí continuar con sólo el ejercicio más fácil la rotación. Practiqué sola en casa a diario. Un par de semanas más tarde visité a mi familia en Hungría y decidí hablar de mis experiencias. Mi audiencia me pidió que practicara esta técnica con ellos, así que lo hicimos juntos – unas 20 damas. Fue una sensación increíble! También tuve una gran retroalimentación de los participantes. Cuando llegué a casa, visité a mi reumatólogo y me hicieron un análisis de sangre regular. Unas semanas más tarde me llamaron para otra prueba porque la primera fue ‘demasiado buena’ para ser verdad, ¡sin drogas! El segundo fue aún mejor: aparte de un marcador de inflamación, todo era perfecto, y sigue siendo ahora. Mi última prueba de sangre de Lyme mostró sólo una cepa de borrelia [parásito] con ligera positividad en comparación con seis cepas diferentes hace tres años. ¡Estoy eternamente agradecida por las enseñanzas Toltecas!

 

Lorella Leonetti, Madrid, España

Cuando mi hermano y yo salimos del curso de operaciones en astral de Sergio me comento,” Siempre es bueno saber de estos temas pero honestamente no creo que sirvan para algo serio”, así que nos despedimos y él se marchó. Al siguiente día él tenía un partido de futbol. A la siguiente tarde me llamó para decirme que se había roto el ligamento cruzado de la rodilla izquierda. No podía sostenerse de pie y mucho menos manejar. Fui inmediatamente por él para llevarlo al hospital. Pero de repente me dijo, “¿Por qué no vamos a tu casa y me operas como nos enseñó Sergio ayer?” Por supuesto, le contesté que estaba loco y que no había manera alguna de tratar algo tan serio con una técnica que jamás habíamos utilizado. Sin embargo, el insistió y al final accedí y me dije a mí misma, qué más da si llegamos al hospital una hora más tarde, de todos modos lo van a programar para cirugía. Así que saqué los apuntes de la clase y seguí las instrucciones de Sergio. Durante el proceso mi hermano me dijo que había sentido el mismo dolor que había sentido anteriormente en cirugías reales. Después, se quedó dormido durante dos horas aproximadamente. Al despertar me dijo, “Ya no tengo dolor”. Se recuperó totalmente en dos días. Podría decirse que después de todo no se había roto el ligamento, pero anteriormente se había roto los ligamentos tres veces por lo que estaba muy familiarizado con este tipo de dolor así como con el dolor post-operatorio. En otra ocasión, me encontraba en un remoto lugar en la costa de Amalfi en Italia, con la familia de mi esposo, cuando de repente Marilena, la hija de mi cuñada, que tenía ocho meses de embrazo, tuvo una severa hemorragia. Todos estábamos muy asustados. Me acerqué a ella y le pedí permiso para utilizar un método de sanación, poco convencional, en lo que llegaba la ayuda. Ella accedió y comencé a hacer lo primero que vino a mi mente: coser el cuello uterino y reparar la placenta para que el bebé no naciera prematuramente. Al poco tiempo la hemorragia comenzó a disminuir. En los siguientes 15 minutos, la hemorragia había parado por completo. Cuando llegaron los paramédicos, Marilena pudo ponerse de pie y caminar. Al llegar al hospital el médico que la examinó le dijo que parecía como si alguien hubiera suturado el cuello uterino y no podía explicarse cómo se había detenido la hemorragia. He realizado muchas operaciones menores y actualmente estoy ayudando a una amiga en Milán que tiene cáncer de mama. La distancia no es un impedimento. Pude comprobar que todos tenemos un poder interno y Sergio me ha enseñado que no existen las fronteras.

 

Stefania, Italia

En el 2015, me diagnosticaron un tumor en el seno. El doctor recomendó cirugía y un tratamiento con radiación. Sin embargo, pensé que debería existir alguna otra manera de recuperar mi salud. Después de conocer a Sergio y participar en uno de sus talleres, trabajé con mis sueños y mis inframundos y aprendí cómo limpiar mis cuevas. A los seis meses, cuando regresé a revisión con el doctor, el tumor había desaparecido. Mi doctor no podía creer que esto había sucedido sin necesidad de un tratamiento médico, pero no tuvo más remedio que admitir que había una remisión espontánea. Después de eso, tomé el taller de rejuvenecimiento con Sergio y completé un ciclo de ejercicios durante 52 días. Bueno, el resultado fue maravilloso. Tengo 52 años y me veo de 35. Mis amigos me preguntan si me sometí a cirugía plástica. Aún sigo haciendo los giros y el ejercicio de la cruz. Estoy sana y me siento de maravilla.

 

Antoinette Gutierrez, Ozomacihuatl; San Diego, EEUU

Soy mexicana, pero no sabía lo que significaba este término hasta que estudié el “Sendero Tolteca Mexihca”. Éste ha sido un viaje de sanación y de profundo aprendizaje, lleno de misterio, transformación, concientización, paciencia, fe y disciplina. Sus enseñanzas nos ofrecen la manera de transformar nuestras vidas al deshacernos de nuestro sistema de creencias y de todos aquellos bloqueos que nos impiden estar en paz, en amor y en armonía, con nosotros mismos, con otros y con el mundo que nos rodea. El realizar estas prácticas me ha permitido resolver mis problemas y poder desafiar los cambios energéticos a los que me enfrento día a día en este mundo tan acelerado. Estoy encantada con los resultados de los ejercicios de rejuvenecimiento ,puesto que nos brinda una manera simple para dejar ir todo lo que no nos sirve y equilibrar todos nuestros cuerpos: físico, mental, emocional y espiritual. Todas estas modalidades para la sanación han fortalecido mi conexión con los elementos y la naturaleza; y a la vez, me han dado la confianza para enseñar y sanar a otros. Estas enseñanzas me han proporcionado herramientas prácticas para poder crear las conexiones necesarias y vivir una bella vida, la vida de mis sueños, Ometeotl.

 

Elin Gwyn, Ontario, Canadá

En mayo del 2013, participé en dos de los talleres de Sergio. Estos cursos abrieron un mundo totalmente nuevo para mí. Me di cuenta de que la manera en que yo interactuaba con la vida comenzaba a cambiar, de la misma forma en que la vida interactuaba conmigo….Tanto mi salud física como emocional comenzaron a mejorar a través de los ejercicios, y también gracias a la ayuda de los nuevos sanadores que se surgieron para ayudar. Relaciones difíciles con mi familia y con compañeros de trabajo comenzaron a mejorar, y también llegó mayor abundancia (nuevas ofertas de trabajo para mi esposo). En marzo del 2015, asistí al taller de rejuvenecimiento de Sergio. Comencé a hacer el ejercicio de rejuvenecimiento con la flor durante 52 días, tal y como se requería, y cada vez me sentía mucho mejor. Decidí entonces que como ya era mayor (estaba en la primera etapa de los cincuenta), y tenía algunos problemas físicos y emocionales que debía atender, realizaría cuatro movimientos completos del mismo ejercicio. Y así lo hice, 208 días seguidos durante los cuales pedía mi sanación física y emocional, la sanación de mis ancestros, conocer a las personas correctas, y tener las experiencias correctas para mi florecimiento. Uno de los primeros cambios que noté fue que podía recuperarme de los cambios de horario (jet lag) con mayor facilidad. Cuando viajaba a Europa, los cambios de horario apenas me afectaban ya que podía dormir bien desde la primera noche (lo que antes me tomaba 5 días de adaptación). Me convertí en una persona más sociable y se me hizo más fácil ‘dejarme fluir’. De alguna forma, encontré la fuerza y la disciplina para mantenerme en una rigurosa dieta de sanación (tanto en casa como durante las 9 semanas que estuve de viaje). Ahora, me río más a menudo y mi vida está llena de alegría. La práctica diaria se convirtió en una meditación de apoyo a la que podía recurrir para quitar las espinas de mi camino. Frecuentemente ponía la intención de sanar a mis ancestros y a mi línea de sangre también. Vengo de una familia muy grande y debido a que somos muchos, existen algunos problemas mentales y de salud en la familia. Desde que completé el ciclo de mis ejercicios, un miembro de mi familia pudo finalmente abandonar al esposo abusador para después divorciarse de él. Otra más, que padece desorden afectivo estacional, pasó el más sano de sus inviernos en mucho tiempo. Uno más decidió finalmente someterse a cirugía para el reemplazo de su cadera. No puedo asegurar con certeza que estos eventos se dieron debido a la limpieza de mi línea ancestral, pero sí te deja pensando.
Un día, en noviembre del año pasado, estaba haciendo el ejercicio de rejuvenecimiento con la Cruz Cósmica, cuando de repente hubo un momento en el qué dudé y me pregunté si todo esto realmente había tenido algún verdadero impacto en mi vida. A los 20 minutos de ese pensamiento alguien tocó a la puerta. Ahí estaba el cartero con una carta certificada que decía que mi esposo recibiría el dinero que le debía la compañía donde trabajaba antes. ¿Fue una simple coincidencia? No lo creo.

 

Dr Patricia Quintos, Ciudad de México

Cuando asistí al taller de Sergio, le pedí a Meztli, la luna, me concediera el poder redecorar mi casa. Pasado algún tiempo y me olvidé completamente de lo que había pedido. Sin embargo, un día cambié un ropero. Más adelante, me deshice de una alfombra. Poco después decidí cambiar los pisos de la cocina, la sala y el comedor. Después, mandé a pintar las tres habitaciones. Todo se fue dando poco a poco y sin problemas. Días después, estaba yo repasando mis notas del taller y me di cuenta que todos estos cambios habían tenido lugar después de que había hecho mi petición. En eso momento vinieron a mi mente las palabras de Sergio, “Escriban sus peticiones porque normalmente tendemos a olvidarlas.”